Boletín Electrónico del CELE

XXVI Encuentro Internacional de Traductores Literarios

Primera participación de la ENALLT como organizadora del Encuentro

*Traducir es cruzar fronteras: Rosa Beltrán

El pasado 4 de octubre, en la Sala de conciertos Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario, se llevó a cabo la apertura del XXVI Encuentro Internacional de Traductores Literarios con el tema “Traducción sin fronteras y construcción de la diversidad”, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), El Colegio de México (COLMEX), el Instituto Francés de América Latina (IFAL) y la Asociación Mexicana de Traductores Literarios (AMETLI).

Durante la ceremonia inaugural, a cargo de la Dra. Rosa Beltrán, directora de Literatura de la UNAM, se contó con la participación de la Dra. María del Carmen Contijoch Escontria, directora de la ENALLT; el Mtro. Juan Carlos Calvillo, de la Facultad de Filosofía y Letras; el Dr. Rafael Olea Franco, profesor-investigador del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México, Jean-Paul Rebaud, del Instituto Francés de América Latina, y Arturo Vázquez, representante del Comité organizador del Encuentro y de la Asociación Mexicana de Traductores Literarios.

“Uno de los sentidos de este Encuentro es reflexionar en torno a los problemas de la traducción desde distintas ópticas y de los distintos tipos de traducción en su sentido más amplio”, dijo la Dra. Beltrán.

En la época de los muros, expresó, “una de las vías infalibles para cruzarlos es la traducción; traducción de lenguas pero, también de idiosincrasias, de formas de concebir el mundo,de imaginar, de idear posibilidades nuevas, y nuevas soluciones”.

Señaló que “nuestras bibliotecas y nuestros saberes están conformados por obras en traducción. Tres cuartas partes, si no es que más, de lo que sabemos, son saberes que tienen que ver con la Traducción. Desde el más remoto pasado y los mitos hasta las obras maestras de Oriente y de Occidente, Modernas y Contemporáneas, la Traducción tiene un papel fundamental en nuestras vidas”.

Asimismo, apuntó que aun siendo noble y producto de héroes anónimos el trabajo de traducción es un trabajo ingrato.

“Les debemos muchísimo a los traductores”, entre otras cosas, “sus afanes por buscar la interpretación exacta, la traslación incluso de factores como el insulto o el humor, que son tan difíciles de traducir”, externó la Dra. Beltrán, e hizo un reconocimiento a los intérpretes y traductores por “su participación en los juicios orales, el hacernos partícipes de otras formas de ver el mundo y de imaginarlo cuando se trata de lenguas indígenas; en el caso de América, de lenguas prehispánicas; traer los mundos lejanos; hacer de nuestra visión local y estrecha del mundo, una visión extraordinariamente amplia”.

La Dra. Contijoch destacó que el Encuentro Internacional de Traductores Literarios es un espacio único en su género en nuestro país y es un innegable punto de referencia para la historia nacional de esta disciplina, pues año tras año, este Encuentro se ha dado a la tarea de poner sobre la mesa ineludibles discusiones sobre los desafíos teóricos, prácticos y profesionales de la Traducción Literaria”.

Detalló que, año tras año, este foro académico se ha nutrido del quehacer de traductores, profesores, investigadores, estudiantes de traducción, estudiosos de la literatura, escritores, editores y asociaciones gremiales, quienes han compartido sus experiencias y han escuchado las voces de colegas mexicanos y extranjeros, en el enriquecimiento del debate y la reflexión en torno a los diversos matices que representa la compleja labor de traducir.

El tema de este año, “Traducción sin fronteras y construcción de la diversidad” resulta más que pertinente en la actual coyuntura mundial, en la que algunos buscan imponer muros y fomentar divisiones de toda índole.

“Nosotros, desde la academia como trinchera, debemos abonar y ser propositivos para tender puentes sólidos y lazos solidarios que desdibujen las fronteras y fomenten las relaciones interculturales e interlingüísticas, y favorezcan la diversidad”, expresó la Doctora.

Por su parte, el Mtro. Calvillo dijo que a lo largo de veintiséis años, traductores e investigadores de México y el mundo han encontrado en la celebración del Encuentro Internacional de Traductores Literarios, “la ocasión idónea para intercambiar experiencias y conocimientos, para plantear y valorar problemas de traducción literaria, y para luchar por el desarrollo profesional de estudiantes, formadores e investigadores tanto de centros universitarios como del ámbito editorial en el país y el continente”.

En su oportunidad, el Dr. Olea al rememorar las reflexiones del escritor José Emilio Pacheco como traductor, señaló que “el traductor literario es el que recrea la obra y la sigue conservando como obra artística, porque la Traducción no es más que un simulacro que a la vez parece reproducir la obra original y hace que exista como obra de arte independiente. Ese es uno de sus efectos más extraordinarios”.

Asimismo, el Sr Rebaud consideró que el tema de este Encuentro “nos obliga a aprender nuestra propia construcción cultural y nuestra propia identidad en su relación con el mundo; nos obliga a preguntarnos qué es la similitud y qué es la diferencia; qué mirada tengo sobre el otro y cómo el otro me ve a mí”.

Resaltó que en esta época de migraciones intensas que presenciamos en todo el mundo, probablemente descubriremos que la identidad es una noción movediza, en constante transformación. “Sabemos que las migraciones voluntarias o forzadas llevan consigo un plurilingüismo que tiene consecuencias sobre las prácticas lingüísticas y sobre la escritura literaria de los migrantes. Son fuentes de innovación literaria que pueden mezclar idiomas y géneros literarios”.

Esto, apuntó, nos obliga a preguntarnos “desde dónde escribo, a partir de qué identidad”, y estas preguntas se las tiene que plantear un traductor literario. “El traductor literario nunca deja de enfrentarse a la identidad de su autor”.

Este Encuentro es un lugar privilegiado de reflexión teórica y académica, de gran renombre, expresó.

Al término, el Dr. Vázquez hizo mención del primer año de labores de la Asociación Mexicana de Traductores Literarios (13 de Septiembre del 2016), que a su vez se unió al Comité organizador para la realización de este Encuentro; dio la bienvenida a los invitados internacionales y agradeció la presencia de organizadores, participantes y asistentes.

“Este año, llegamos a la edición número 26, pero este año no es como los demás {…]. Aquí estamos, conscientes de que seguir adelante es la mejor manera de hacer frente a la adversidad”.

Y reflexionó: “la literatura, siempre vigilante y atenta, traduce sin tardar la tragedia a escrituras vitales, poderosas, sanadoras, como el puño en alto de Juan Villoro, que nos sobrecoge a todos y le recuerda a cada uno que tú eres del lugar donde recoges la basura, donde dos rayos caen en el mismo sitio, porque viste el primero esperas el segundo, y aquí sigues, donde la tierra se abre y la gente se junta”.

“Traducción sin fronteras y construcción de la diversidad” nos convoca a reflexionar sobre el papel que tiene la literatura y, en particular, la literatura traducida en un mundo cada vez más fragmentado y acosado por la violencia, el desencuentro, la desigualdad, la discriminación y la tragedia”.

La literatura, dijo, “está muy lejos de ser una práctica inocua y la traducción es su espejo y su caja de resonancia”. La traducción tiene un papel de primer orden en el entrecrucamiento cultural y en la construcción de nuevas realidades e identidades. La traducción abre puertas y da la bienvenida a lo que nos es ajeno, y “esa acogida, si la vemos con atención, es un acto político. Esas puertas abiertas, son la dimensión ética de la Traducción”.

“La literatura traducida no sólo tiene una fuerza artística y estética fundamental sino que también ayuda a incorporar en nuestra doxa, el concepto de diversidad, el espacio de la traducción como receptáculo para la otredad, como el cimiento del mundo más incluyente que deseamos construir a pesar de todas las fuerzas que se mueven en dirección contraria, que nos levantan muros y nos fracturan”, finalizó.